¿Cómo preparar al perro para un bebé? Descubra algunos consejos.

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Dr. Sandro Cantoni. Actualizado el 14 de julio de 2021

Con la colaboración de: Dr. Valerio Paini, cirujano veterinario.

Vas a tener un bebé recién nacido. La felicidad es indescriptible, pero siempre hay un poco de preocupación cuando sabes que vas a tener un bebé y un perro que está a tu lado en todo momento.

¿Cómo reaccionará el perro ante la llegada del recién nacido? ¿Con llantos frecuentes? Tendrá menos tiempo y energía para dedicar a su perro. ¿Sufrirá?

Afortunadamente, con un poco de planificación, no habrá problemas.

Un punto importante que hay que recordar es éste. Cuanto antes prepare a su perro, mejor.

Aquí tienes algunos consejos.

Preparar al perro para la llegada del recién nacido ya unos meses antes del nacimiento.

El perro notará que algo está cambiando.

Por ejemplo, ve que cambias la disposición de los muebles en tus habitaciones. Compra materiales o artículos que necesitaréis tú y el futuro bebé.

Por ejemplo, una trona, un cambiador o un carrito de bebé. Es aconsejable comprarlos con mucha antelación, para que el perro se acostumbre a estos objetos.

No es cierto que el perro «sienta» la llegada del bebé, pero nota los cambios, tanto de la casa como de tu comportamiento, y esto puede perturbarle y alarmarle.

Hay que hacer estos cambios de forma gradual, no de golpe en unos días o semanas, para que el animal pueda adaptarse.

Para que se acostumbre a la «banda sonora» del recién nacido, puedes ponerle vídeos de bebés llorando, que puedes encontrar en la red.

Además, para acostumbrarle a los olores del bebé, puedes hacerle oler los productos que utilizarás para su higiene. Como cremas limpiadoras, o lociones, u otros. Lo mismo con la ropa que usará el recién nacido en las primeras semanas.

Si es posible, en cuanto sepas que viene un recién nacido, haz un breve entrenamiento básico del perro.

El perro debe aprender órdenes básicas, como sentarse, o tumbarse, o quedarse quieto. Tienes que ocuparte del bebé, por ejemplo, de cambiarle el pañal. Sin que el perro salte sobre ti.

Asegúrese de que el perro está sano y vacunado.

Para evitar el riesgo de transmisión de enfermedades, es importante que su perro haya completado sus vacunas. El perro debe ser desparasitado y tratado para prevenir pulgas y garrapatas, así como revisado por su veterinario.

Cambia los hábitos gradualmente antes de la llegada del bebé.

Como tendrás menos tiempo para dedicar al perro, es mejor habituarlo antes del parto.

Cuando llegue tu recién nacido, intenta planificar tus actividades. Y su duración, en función de la nueva organización familiar. Por ejemplo, si solías dar largos paseos, puedes reducirlos.

Decide también las habitaciones de la casa a las que el perro no podrá ir. Por ejemplo, la habitación de los niños y empieza cuanto antes a cerrarla con una puerta o una verja.

Otra cosa que hay que evitar es aumentar los «mimos» los días previos a la llegada del nuevo bebé, en previsión de que no tenga tiempo. Pasar de horas de mimos extra a ser casi ignorado no será muy agradable para tu perro.

Entrenamiento del cochecito.

A veces el perro puede asustarse cuando ve por primera vez este extraño carro con 3 o 4 ruedas. Necesita algo de tiempo para acostumbrarse. 

Así que, antes de nacer, puedes salir con el perro y el cochecito vacío, para dejar que lo huela y lo explore, para que empiece a familiarizarse con este objeto.

Perro y bebé en casa. Cómo presentarlo.

El bebé ha nacido. Sigue en el hospital y mañana le dan el alta. ¿Qué hacer con el perro?

No esperes que acepte instintivamente al recién nacido como parte de la familia de inmediato.

De hecho, un recién nacido es perfecto para molestar y asustar al perro. Grita de repente y a menudo, con fuertes llantos, huele de forma extraña que el perro no conoce, y siempre se está moviendo, con bruscos tirones, si no está durmiendo. Y mamá y papá acuden inmediatamente, preocupados, e ignoran al perro.

¿Y qué hacer?

Empieza a preparar a la perra ya después del parto, antes de llegar a casa.

Puedes llevar a casa una manta o un pequeño vestido impregnado con los olores del recién nacido. Luego haz que el perro los huela.

Nada más llegar a casa, abraza y saluda al perro en silencio. Con mucho cuidado, siempre contigo allí, puedes dejar que el perro se acerque a oler al recién nacido. Siempre contigo sujetándolo y a una distancia prudencial para que no lo toque.

Si notas que el perro está excitado o ladrando, o que quiere jugar intensamente, aparta al bebé.

Lo fundamental es no regañar ni castigar nunca al perro en presencia del niño. De lo contrario, es posible que el perro asocie al bebé con algo negativo y desagradable.

Lo que hay que tener en cuenta.

La supervisión continua y cuidadosa de su perro es esencial cuando está en la casa.

Nunca dejes al perro y al bebé (o incluso al niño mayor) solos en la misma habitación.

Esto se debe a que el comportamiento del animal es imprevisible en cualquier caso, y el bebé puede hacer ruidos o gestos que pueden asustar al perro.

Pero no te olvides de felicitar al perro cuando se comporte de forma adecuada, como acercarse suavemente al niño y no saltar sobre él.


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